Cuando era una niña, y veía esas telenovelas mejicanas tan horribles, yo siempre quería ser la buena, la que sufre, la que llora, pero que al final de todo se queda con el galán...jajajaja, que ilusa, con lo aburrido que es ser la buena de la película, ahora gracias al viaje de 45 min (de ida o vuelta) a mi centro de trabajo, pienso en verdaderamente lo que quiero hacer, y creerme, estoy loca por ser la NIÑA MALA de la película, hacer lo que quiero sin ningun sentimiento de culpabilidad, (ese sustantivo que tanto odio en mi vida), que hasta ahora, bueno, al menos a vista de la gente, me ha ayudado a tomar las decisiones más "correctas" (que no por eso más divertidas) en mi vida.
Maldita culpabilidad. Sí, la odio, y es que es algo que mis padres han inculcado en mi...una vez hablando con un gran amigo mío, que le llamaré Desviado, me soltó una gran verdad: SI NO ERES CAPAZ DE DISFRUTAR ALGO MALO QUE HACES, MEJOR NO LO HAGAS, YO POR EJEMPLO NO SIENTO NI UN REMORDIMIENTO, ES POR ESO QUE HAGO LO QUE HAGO, todo el tema vino referido a un pequeño escarceo amoroso de este amigo con el novio de otro, también amigo suyo.
Todos esos sentimientos contrariados dentro de mi, hacen que no me entregue como yo quiero al dios Eros, que está claro, que todos en nuestra vida nos encontramos con una gran oportunidad para pecar, algunas veces la llevamos a cabo, otras no, y hay incluso veces que una sola vez queda corta...
Este escrito ha representado una catarsis, porque,no se imaginan el tiempo que he querido gritar que odio la culpabilidad (aunque la verdad, haya poca dentro de mi) pero en fin, es lo que tiene vivir una vida correcta. Este tema dará para más, y lo más seguro es que en el proximo post, siga con él.
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